7.4.11

Rumbo a la colisión o a la coalición

LA_REALIDAD.COM - DESDE ALGUN LUGAR DE LA REALIDAD INFORMANDO AL NUEVO PAIS


"Nunca hay suficiente para los que no tienen nada, siempre hay suficienta para los que lo tienen todo" (Manfred Max-Neef, Conferencia "El mundo en rumbo de colisión", 2009)


Rumbo a la colisión, parece ser el destino (que para mí no existe) o el fin último al que está abocado el orden de cosas que impone este sistema económico político.

Los postulados son sencillos. Basta con reconocer que para los gobiernos el crecimiento económico a cualquier costo es la regla general y entender que, las economías del orden mundial están cifradas en socavar el último miligramo de dignidad humana que aún todavía tenemos. Por tanto un país que decide subvertir el orden económico respondiendo a las garantías y derechos de sus ciudadanos y civiles, es un país llamado a la superación de toda clase de miserias. Sin embargo pese a lo anterior, estos países son tenazmente perseguidos y juzgados por el orden internacional como países 'rumbo a la quiebra'. Manejo mediático y manipulación civil. Como todo lo que actualmente sucede en cuanto a Libia y pasó con Iraq. Los ciudadanos del mundo seguimos cual borregos el precio de la deuda.


Al orden internacional no le interesa la sensatez política o la conciencia global, de eso sólo le sirven las estampas 'finas' que se cotizan en el mercado a modo de 'modas' qué sí que bien saben venderse y ser lucidas por toda clase de ciudadanos. Los discursos de desarrollo sostenible son dispositivos que muy amangualadamente buscan expiar culpas en quienes menos las tienen. Por tanto estamos abocados a la ruptura con el sistema económico político de una buena vez o abocados a la decadencia.

En la actualidad la crisis en el sector educativo a nivel nacional trae consigo, una tragedia que de tiempo atrás ha sido menguada pero que es permanente: la educación pública a la cual se le quiere revestir de un modelo económico 'factible' para el mercado de títulos. Dicho por 'especialistas', la educación en carreras sin un 'futuro' ramplantemente económico no valen la pena ni ser dictadas en las universidades en las cuales por el contrario, debe germinar la semilla del capital: las carreras o técnicas especializadas en la producción monetaria. Tal vez muy en el fondo a nuestros políticos les inquieta el hecho de que hay quienes no estudiamos para producirle al sistema, sino para subvertirlo. Y entonces, el nicho de la producción intelectual debe ser destruido.

La reforma a la Ley 30 viene siendo un poco cuestión de todo esto. La capitalización de la educación y sobre todo, el servicio de los seres humanos a la producción rampante del capital. Algo así como la consolidación de una sociedad de orden lumpesca. Así que el llamado del gobierno y de quienes nos gobiernan - retóricamente - es a producir para el sistema económico político.

Ahora bien. Depende de todos y todas, de cada uno y una de nosotros y nosotras, que el deterioro de nuestra capacidad para la subversión del orden sea una realidad y no, una vieja promesa - cómo esas que hacían o hicieron nuestros abuelos-. La discusión debe permitirnos a propósito de las movilizaciones que en virtud de todo esto se harán el día de hoy a nivel nacional; que no nos sirven los modelos que imponen esa visión equívoca del desarrollo. No nos sirven más las leyes o las reformas que buscan el decrecimiento de nuestro desarrollo a merced del crecimiento económico (y más aún, con serias dudas de que de ésa manera crezca realmente) Es menester entonces no sólo marchar o manifestarse sino también cuestionar y reflexionar sobre qué tipo de sistema estamos perpetuando con nuestras acciones: un sistema en el cual estamos al servicio de la producción y el capital o un sistema a nuestro servicio.

Si a todo esto le sumamos el ímpetu de nuestro gobierno por lograr en convertir realidad el TLC, no estamos al borde del fracaso sino de la real ruina. Negociar en un mercado desigual e inequitativo en el cual se siguen evaluando las ventajas comparativas bajo la premisa de la "prosperidad", es acabar con los últimos rezagos y esfuerzos económicos de quienes aún siguen creyendo en la economía solidaria y cooperativa.

Por ello, como bien lo enuncia Max-Neef en su conferencia por allá en el 2009; es hora de ser coherentes. De empezar a dar lo más o lo necesario y suficiente para que éste caos de cosas (suena mejor que orden, porque no lo hay) se acomode finalmente en beneficio de todos y no de unos cuantos. Unos cuantos que nos tienen empobrecidos intelectual, social y económicamente.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

y como con quièn sería la coalición? Pues es claro que quienes pretenden coaliciones en esta temporada son aquellos que hace 4, 8 12 años nos han traicionado...las coalisiones en las que creo son desde abajo y no desde los aparatos, son desde el caminar cotidiano y no desde las cómodas oficinas.
Coalicionemonos para colisionar contra el enemigo!!

La_Realidad dijo...

Las coaliciones no son exclusivas de aquellos a quiénes se ha cedido el poder durante tantos años... las coaliciones las podemos iniciar desde nuestra cotidianidad. La oficina como lo desmeritas, es un lugar para hacer coaliciones también. Todo lugar es un buen escenario para hacer colision y coalicionar. Desde abajo, desde los aparatos, desde todo lugar es posible colisionar y hacer coaliciòn..

Ashley Smith dijo...

Buen post, desde ya lo digo

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