LA_REALIDAD.COM - DESDE ALGUN LUGAR DE LA REALIDAD INFORMANDO AL NUEVO PAIS
Hace muchos días, semanas atrás; tenía la idea de escribir un post. En cuanto a los temas digamos habían varios y tantos que realmente me sentí abrumada por el hecho de saber que pasan tantas cosas a nuestro alrededor que aveces es imposible poder hablar de todo sin que lo demás de lo que no se habla no pierda lo significativo de su sentido.
Sin embargo sé que algunos y algunas esperan publicaciones algo más contínuas en este blog y mi deber - porque realmente creo que comunicar nuestras ideas se convierte en deber - es hacerlo y no dejar morir este espacio que se nutre mucho de sus comentarios, reflexiones y generalidades a propósito sobre lo que escribo.
Asi que hoy en este post quisiera al igual que hace días y semanas atrás hablar de muchas cosas. Y creo intentaré atrapar toda la importancia que tienen cada una de ellas en una idea general o en varios puntos a manera de reflexiones de fin de año, que para ésta epoca se hacen más que necesarios.
Los estragos de nuestra intervención en la naturaleza han traido como consecuencia las desproporciones en el clima que hoy estamos vivenciando no solo en muchos de los paìses de nuestra Latinoamerica, sino también en países de como comúnmente se conocen, "al otro lado del charco". He escuchado a muchos y muchas decir: "este clima nos tiene jodidos", sin reflexionar acaso que es todo lo contario, tenemos jodido el clima, por nuestra irresponsabilidad, por nuestra falta de interés, por nuestra falta de control político y social, por nuestra intervención, consumo, etc. Así que si llueve y se nos cae la montaña encima, si nos inundamos, si los ríos se nos salen de curso y si la naturaleza empieza a dar tumbos no es porque se esté 'vengando', como algunos también creen. Es simplemente el resultado de una usufructuación desmedida a nuestros recursos naturales, una demanda innecesaria de fuentes para nuestras innecesarias 'necesidades', un afán de consumo y desproporción que ha tirado al traste nuestro tan mentado 'ecologismo' a fin de siglo.
El que por ejemplo haya sido un fracaso la reunión en Cancún y el debate sobre el ecosocialismo; de alguna manera señala cuál es el panorama que se avecina y la crisis que se profundiza aún más en cuanto a los temas de orden mundial, referentes al clima. Y es que al menos, las grandes trasnacionales no están dispuestas a negociar. En tiempos de consumo y capital difícilmente la grande empresa dejará o abandonará su desproporción.
La crisis de gobernabilidad en nuestro país aparentemente ha cedido a la calma. Poco o nada se oye sobre el gobierno de Santos, poco sobre escándalos y nada sobre soluciones o claridad en las investigaciones pasadas. Todo parece haberse diluido en una especie de burbuja momentánea. Tanto silencio también recrea la sensación de una crónica anunciada. Muy seguramente, sucederá algo en el corto tiempo. Esperaremos.
En tanto, la feria llegó a Cali. A pesar de los dramas, las ayudas humanitarias y alguna que otra discusión frente al tema. Cabalgata, rumba, trago y gozadera. Eso sí, habrá francachela y habrá comilona. ¿Cómo se iba a perder tanta plata? La feria es cultura, es arte y entretenimiento dicen algunos. Otros expresan, los hoteles están llenos y ya hay plata invertida. Vuelve y juega el emporio de la riqueza frente al drama de la miseria, de la pobreza. Pero de ésa pobreza que tenazmente todos andamos cargando, esa pobreza de espíritu frente a seguir comiendo cuento y deleitándonos con la poca voluntad política de nuestros mandatarios.
Por eso Navidad=Vanidad, mientras habiten en nuestros corazones la dureza y no la tibieza por lo elemental que implica el dolor y la tragedia humanoa. Algunos nos desvastamos fácilmente con el haber cotidiano, con la franja inquebrantable en la que nos encontramos unos y otros, por la facilidad del gasto, por la ilusión perentoria de la felicidad; esa que se vende tras los escaparates, colgada en los maniquíes, la que se lleva en bolsas o la que se adquiere a través de un crédito de libre financiación.
Tenemos una alta tendencia bursátil. Una tasa de cambio, canjeable al buen postor. Entregamos fácilmente nuestros sueños. Los intercambiamos cuál mercancías. Sin valor de uso. Por ello, extraña tanto que ésa misma capacidad tan humana no sea capaz de engendrar mejores propósitos para la transformación. Nos volvemos obtusos con los discursos. Carecemos hasta de ciencia para mejorar, por eso el conocimiento ¿para qué?
Creo que aún queda mucho por reflexionar. Por repensar. Creo que todos nos debemos a lo que somos en este momento. A lo que tenemos y a lo que merecemos. Que tire la primera piedra quién se crea liberado. Yo al menos, en este año he tirado demasiadas pero realmente, debo quedar sin tirarlas... Felices fiestas
Sin embargo sé que algunos y algunas esperan publicaciones algo más contínuas en este blog y mi deber - porque realmente creo que comunicar nuestras ideas se convierte en deber - es hacerlo y no dejar morir este espacio que se nutre mucho de sus comentarios, reflexiones y generalidades a propósito sobre lo que escribo.
Asi que hoy en este post quisiera al igual que hace días y semanas atrás hablar de muchas cosas. Y creo intentaré atrapar toda la importancia que tienen cada una de ellas en una idea general o en varios puntos a manera de reflexiones de fin de año, que para ésta epoca se hacen más que necesarios.
Los estragos de nuestra intervención en la naturaleza han traido como consecuencia las desproporciones en el clima que hoy estamos vivenciando no solo en muchos de los paìses de nuestra Latinoamerica, sino también en países de como comúnmente se conocen, "al otro lado del charco". He escuchado a muchos y muchas decir: "este clima nos tiene jodidos", sin reflexionar acaso que es todo lo contario, tenemos jodido el clima, por nuestra irresponsabilidad, por nuestra falta de interés, por nuestra falta de control político y social, por nuestra intervención, consumo, etc. Así que si llueve y se nos cae la montaña encima, si nos inundamos, si los ríos se nos salen de curso y si la naturaleza empieza a dar tumbos no es porque se esté 'vengando', como algunos también creen. Es simplemente el resultado de una usufructuación desmedida a nuestros recursos naturales, una demanda innecesaria de fuentes para nuestras innecesarias 'necesidades', un afán de consumo y desproporción que ha tirado al traste nuestro tan mentado 'ecologismo' a fin de siglo.
El que por ejemplo haya sido un fracaso la reunión en Cancún y el debate sobre el ecosocialismo; de alguna manera señala cuál es el panorama que se avecina y la crisis que se profundiza aún más en cuanto a los temas de orden mundial, referentes al clima. Y es que al menos, las grandes trasnacionales no están dispuestas a negociar. En tiempos de consumo y capital difícilmente la grande empresa dejará o abandonará su desproporción.
La crisis de gobernabilidad en nuestro país aparentemente ha cedido a la calma. Poco o nada se oye sobre el gobierno de Santos, poco sobre escándalos y nada sobre soluciones o claridad en las investigaciones pasadas. Todo parece haberse diluido en una especie de burbuja momentánea. Tanto silencio también recrea la sensación de una crónica anunciada. Muy seguramente, sucederá algo en el corto tiempo. Esperaremos.
En tanto, la feria llegó a Cali. A pesar de los dramas, las ayudas humanitarias y alguna que otra discusión frente al tema. Cabalgata, rumba, trago y gozadera. Eso sí, habrá francachela y habrá comilona. ¿Cómo se iba a perder tanta plata? La feria es cultura, es arte y entretenimiento dicen algunos. Otros expresan, los hoteles están llenos y ya hay plata invertida. Vuelve y juega el emporio de la riqueza frente al drama de la miseria, de la pobreza. Pero de ésa pobreza que tenazmente todos andamos cargando, esa pobreza de espíritu frente a seguir comiendo cuento y deleitándonos con la poca voluntad política de nuestros mandatarios.
Por eso Navidad=Vanidad, mientras habiten en nuestros corazones la dureza y no la tibieza por lo elemental que implica el dolor y la tragedia humanoa. Algunos nos desvastamos fácilmente con el haber cotidiano, con la franja inquebrantable en la que nos encontramos unos y otros, por la facilidad del gasto, por la ilusión perentoria de la felicidad; esa que se vende tras los escaparates, colgada en los maniquíes, la que se lleva en bolsas o la que se adquiere a través de un crédito de libre financiación.
Tenemos una alta tendencia bursátil. Una tasa de cambio, canjeable al buen postor. Entregamos fácilmente nuestros sueños. Los intercambiamos cuál mercancías. Sin valor de uso. Por ello, extraña tanto que ésa misma capacidad tan humana no sea capaz de engendrar mejores propósitos para la transformación. Nos volvemos obtusos con los discursos. Carecemos hasta de ciencia para mejorar, por eso el conocimiento ¿para qué?
Creo que aún queda mucho por reflexionar. Por repensar. Creo que todos nos debemos a lo que somos en este momento. A lo que tenemos y a lo que merecemos. Que tire la primera piedra quién se crea liberado. Yo al menos, en este año he tirado demasiadas pero realmente, debo quedar sin tirarlas... Felices fiestas