12.10.10

De las minas anti - personas

LA_REALIDAD.COM - DESDE ALGUN LUGAR DE LA REALIDAD INFORMANDO AL NUEVO PAIS


Resulta conmovedor e innegable el hecho de que tras de permanecer 69 días bajo tierra, 33 mineros de la Mina San José en Chile vuelvan a respirar el aire puro, ver los rayos del sol y las noches de luna; departir con sus familias y claro está, seguir sobreviviendo en una sociedad que cada vez más se mediatiza con las noticias de última hora.

Sin embargo, cabe la reflexión - postrimera, como algunos dirían - sobre todo lo que hay detrás de esta amarillenta noticia. Como bien se ha venido hablando del Bicentenario, este asunto de los mineros y su rescate cae de perlas para ahondar un poco más sobre esto de la celebración. A doscientos años podríamos decir, las formas de trabajo siguen siendo tan rudimentarias como esclavistas. Vuelve entonces esa paradoja de la libertad y la liberación.

El oficio de la minería es un oficio que guarda aún una cruda relación con formas de explotación que se cree, están abolidas. Sin irnos tanto hacia el Sur, tenemos un real ejemplo de ello acá en Colombia y más precisamente cerca a Buenaventura, en donde las minas de Zaragoza y la explotación aurífera en esta zona además de acabar con ecosistemas y con parte del río Dagua; ha dejado ver el drama al que se deben enfrentar muchas de las personas que desarrollan este oficio con el único fin de sobrevivir y conseguir un sustento para sus familias a pesar del riesgo y del detrimento de su salud.

Aquellos que desde sus escritorios se sienten un poco más liberados del yugo de la maquina, también son esclavos del sistema bajo formas menos claras; pero al igual esclavistas.

Es decir, a doscientos años en que se celebra y se conmemoran las justas independentistas, la libertad y las máximas del neoliberalismo y la globalización - que ahora se define como traslocalización -, seguimos siendo esclavos de sueldos de miseria y pagos de hambre, ante un sistema que nos come las entraña y nos roba el espíritu, ese en donde reside nuestra verdadera libertad.

Volviendo entonces al caso de los mineros en Chile y todo el despliegue mediático y virtual que se ha dado a este tema, nada se ha dicho sobre las condiciones de trabajo a las que se está expuesto aún en estos tiempos. Se habla de pedir licencias a las empresas pero no se tiene en cuenta que los estados son los encargados de garantizar el derecho a un trabajo digno y sobre todo; garantizar el acceso a ese goce y disfrute de un real derecho al trabajo. Los estudios que ha desarrollado la OIT sobre las formas de trabajo, si que dejan ver cómo aún subsiste al lado de la formalidad laboral, formas de trabajo consumidas por la explotación y la mala paga en donde, diariamente se juega la vida por sobrevivir en el sistema.

El trabajo dignifica, solían repetir nuestros abuelos. Sin embargo creo que la dignidad del trabajo radica no en su per sé, sino en las condiciones en las que ese trabajo se lleve a cabo.

Lo de los 33 mineros en Chile debe conducir a la reflexión en Latinoamerica sobre mejores formas de trabajo y mayor garantías para los trabajadores. Seguramente a una semana de ser rescatados los mineros volverán a su vida y habrán muchos otros más mineros que sigan debatiendo sus vidas a cambio de unas monedas. Amanecerá y ya veremos.

4 comentarios:

Eurelio Jacinto dijo...

La explotación laboral es un hecho de toda la historia. El pudiente le regala al no pudiente un accesorio como el de los caballos que solo permite ver el frente y no la totalidad del paisaje. Esto no permite que el trabajador encuentre alternativas distintas en su vida aparte de las inculcadas. No solo con la minería!, este fenómeno (si se le puede llamar así) se ve en muchas expresiones como la pesca, la agricultura, entre otros, donde al trabajador no le dan ninguna seguridad y si le exigen cierta cantidad de para exportación o simple distribución local. Le recomiendo una película titulada "La Pesadilla de Darwin", donde se observa un caso muy parecido pero en la pesca. Esa historia no transcurre en Colombia sino en Tanzania, pero creo que no está muy lejos de la realidad de aquí. Problemas como accidentes, enfermedades y la higiene son el pan de cada día.

la_realidad.com dijo...

De acuerdo. El ejemplo de la minería que tomé para este post, debido a todo el auge mediático frente al caso de los 33 mineros... una excusa para hablar sobre este tema y sobre todo para seguir desarrollando lo planteado en cuanto a la celebración del bicentenario y las preguntas alrededor de a doscientos años cuánto hemos avanzado... Gracias por tu cometario y por la recomendación de la película. Trataré de conseguirla.

Eurelio Jacinto dijo...

¿Y qué podemos nosotros por ello? si le soy sincero, le he dado 50 veces la vuelta al problema y no lo sé! tal vez falta de imaginación, o tal vez pereza mental (esa misma que nos hace adquirir visiones y religiones faltas). En fin... me declaro admirador de su blog! :)

Ashley Smith dijo...

Excelente post, y por cierto me encanta el Golf asique muy contento!

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